Bajo la veterana y probada dirección del invencible Partido del Trabajo de Corea (PTC), nuestra causa revolucionaria por la construcción integral del socialismo avanza hoy logrando los milagros inauditos con una velocidad extraordinaria y con pasos agigantados.
En el presente congreso partidista, que se efectúa en la década de lucha conmovedora en que creamos los cambios descomunales y seculares nunca vistos en la historia de desarrollo de la República superando audazmente toda clase de desafíos y dificultades de la historia, todos nuestros militantes partidistas y habitantes tomarán una resolución importantísima de elegir al jefe del PTC, centro de la dirección y unidad que encarna la voluntad organizativa de todo el Partido.
La elección del jefe del PTC, que asume el cargo importante de organizar y orientar a la victoria la causa socialista al conducir el Estado y el pueblo, deviene un asunto de suma importancia que determina el liderazgo del Partido y el destino futuro de la patria y el pueblo y reviste el mayor significado en las labores del cónclave partidista, máximo órgano de dirección del Partido.
Ahora, millones de militantes partidistas y todos los habitantes enfocan su vista a esta resolución.
El presente congreso expresó el total apoyo y consentimiento a la propuesta respetuosa de reelegir al camarada Kim Jong Un en el cargo supremo del PTC.
Esto constituye una evaluación de la historia sobre la lucha del lustro pasado y su gran resultado en que se lograron cambios seculares manteniendo en alto el nombre sagrado y respetable del camarada Kim Jong Un como bandera de todas las victorias y además una expresión de la posición responsable y solemne que refleja la opción y voluntad de todo el pueblo.
Ahora, cuando el noble deseo e ideal de nuestro Partido mantenidos en su larga historia sagrada, se llevan a la realidad majestuosa y se abre una nueva era de la construcción del Estado poderoso y próspero en la trayectoria de la revolución del Juche, todos los miembros del Partido, los habitantes del país y los oficiales y soldados de las Fuerzas Armadas de la República toman una decisión de enaltecer para siempre al camarada Kim Jong Un como centro de la unidad y dirección guardando como su fe la filosofía de que su grandeza es precisamente la capacidad orientadora de nuestro Partido, el poderío de nuestro Estado y la gloria del socialismo.
El camarada Kim Jong Un es político más prominente quien con su extraordinaria perspicacia ideo-teórica, distinguido liderazgo y nobles rasgos populares condujo al Partido y al pueblo por la única senda de victoria y así acumuló inmensas hazañas ante la patria, la revolución, la época y la historia. Y además es el único capaz de representar la potencia e invencibilidad de nuestro Estado, República Popular Democrática de Corea.
Produjo cambios radicales en la construcción y actividades partidistas al tomar firmemente el gran Kimilsungismo-Kimjongilismo como idea directriz de nuestro Partido, de manera que mantuvo cabalmente el carácter revolucionario del PTC como poderoso Estado Mayor político con una sola idea y dirección y como invencible agrupación política que sirve al pueblo y se une compactamente con las masas populares,
Al presentar el lineamiento de 5 puntos para la construcción del Partido en la nueva época y dirigir enérgicamente la lucha para su implementación, fortaleció y desarrolló el PTC como organización probada en lo político, firme en lo organizativo, pura en lo ideológico, rigurosa en la disciplina y sana en el estilo, lo cual deviene una proeza imperecedera que preparó una garantía decisiva para reforzar las fuerzas políticas para conducir el período de auge de la revolución y la construcción socialista y dar firme continuidad a la capacidad directiva del Partido.
E iluminó el programa de lucha con claras metas de nueva etapa y sus posibilidades para el desarrollo integral de la construcción del socialismo a estilo coreano y abrió la época de cambios e innovaciones nunca vista en la historia de la República mediante la dirección revolucionaria más correcta y autóctona.
Dilucidó una científica orientación de lucha para el desarrollo estable de la autarquía, alcanzó los valiosos éxitos del cumplimiento del plan quinquenal y el aumento económico general, asentó el firme fundamento material para el desarrollo económico y cultural y la mejora de vida popular mediante el auge de la revolución en la construcción y remozó radicalmente la fisonomía del país en un corto espacio de tiempo.
Se comenzó una gigantesca revolución orientada a liquidar el atraso y subdesarrollo de las localidades que se consideraban como traba para el desarrollo durante largo tiempo y cambiar el ambiente material y cultural de todo el país y se aseguran con sus frutos valiosos la eternidad de la prosperidad integral, los cuales constituyen méritos históricos que puede alcanzar sólo el camarada Kim Jong Un.
Y gracias a la destacada dirección del camarada Kim Jong Un, quien abre la etapa más elevada del desarrollo estatal dirigiendo todos los sectores de la construcción socialista, se obtienen los resultados trascendentales de la revolución sanitaria destinada a poner el dominio sanitario del país sobre la base avanzada y otros éxitos deslumbrantes en las ramas de ciencia, educación, deporte, literatura y arte.
Están registrados claramente en los anales del Partido y la patria el excelente modo de orientación y gran crónica revolucionaria del camarada Kim Jong Un quien con su gran ejemplo redobla el orgullo y dignidad de los coreanos, despliega el inagotable poderío de la cohesión monolítica unida con el patriotismo y forma en la lucha práctica a los constructores socialistas fieles a la patria y la revolución y gran contingente de sucesores.
El camarada Kim Jong Un hace que los habitantes se experimentaran las más ventajosas políticas socialistas, defiende firmemente la seguridad de vida del pueblo y cuida con amor paternal a los pobladores en cualquier crisis. Esta sublime consagración encanta a todas las personas y exalta la RPDC como país verdadero del pueblo.
Al dirigir de manera dinámica el trabajo para construir Ejército Popular de Corea, columna vertebral de la defensa estatal y pilar de la preservación de paz, como tropas élites y fuerzas armadas poderosas el camarada Kim Jong Un lo convirtió en las fuerzas armadas revolucionarias capaz de enfrentar de manera iniciativa con cualquier amenaza agresiva y estar lista para todos los tipos de guerra.
La dirección de dicho dirigente, quien fortaleció el EPC como vanguardia que se pone al frente del trabajo de sostener la idea y la causa del PTC, sirve de la fuerza motriz que permite al partido desarrollar resueltamente las magnas obras seculares y acelerar la velocidad de avance de la revolución.
Gracias a tener en el cargo supremo el patriota sin par con el firme espíritu revolucionario, la férrea voluntad y el coraje peculiar, se mejoró de manera vertiginosa la capacidad disuasiva de guerra del país centrada en las fuerzas armadas nucleares pese a los duros desafíos de la historia y nuestro Estado pudo avanzar sin cesar por la órbita de la prosperidad, así como se garantiza con firmeza el destino futuro de la patria y pueblo.
Con su fuerte carácter de principios revolucionarios, estrategia excepcional y probadas actividades exteriores, el camarada Kim Jong Un elevó extraordinariamente la dignidad y el prestigio de la RPDC, preparó el ambiente internacional favorable a la revolución coreana, así como hizo un gran aporte a la causa común de la humanidad por la independencia y la justicia.
Este dirigente, quien abrió la era dorada de la construcción del PTC, exaltó patentemente el prestigio y el poderío de Corea del Juche y prepara el nuevo período de la construcción integral del socialismo en que se llevará a feliz término el ideal del pueblo, es el único activista político destacado de la República, más ferviente patriota, eminente representante de la nación coreana, la gran dignidad de nuestro partido, Estado y pueblo y símbolo de todas las victorias y glorias.
La época y la historia demandan en serio volver a sostener en el máximo cargo del PTC al camarada Kim Jong Un quien disfruta de la infinita confianza y respeto de todo el pueblo coreano por su noble responsabilidad de misión y el ardiente amor a la patria y pueblo, la destacada capacidad política y las inmortales hazañas.
El IX congreso del PTC decide elegir al camarada Kim Jong Un como Secretario General del PTC de acuerdo con la inconmovible y unánime voluntad de todos los delegados, millones de militantes partidistas, todos los habitantes, oficiales y soldados del EPC por el fortalecimiento y desarrollo del Partido y la prosperidad de nuestro Estado.